Vamos a ver cómo leer e interpretar un parte de aludes sin perdernos en tecnicismos.
Si el manto nivoso es complejo, los partes de aludes pueden parecer aún más enrevesados para quienes no somos expertos en nivología.
Pero interpretarlos correctamente puede marcar la diferencia entre una actividad relativamente segura y un accidente grave.
El objetivo de este artículo es ayudarte a entender la información clave de un parte de aludes y a aplicarla a tus decisiones de montaña.

Un parte de aludes es un informe oficial elaborado por expertos, generalmente emitido por servicios meteorológicos de montaña o por asociaciones de seguridad en alpinismo.
Su función es informar sobre la estabilidad del manto nivoso en una zona concreta y a diferentes altitudes y orientaciones.
No es un pronóstico meteorológico, ni una “alerta de nieve”, sino un diagnóstico de riesgo de deslizamiento.
Los partes de aludes suelen incluir varios elementos:
Para quienes practicamos montaña invernal como aficionados, conviene centrarse en:
No se trata tanto de memorizar todas las tablas ni los códigos técnicos, como de extraer lo que impacta directamente en nuestra ruta.
Algunos errores frecuentes incluyen:
El parte de aludes no reemplaza la prudencia ni la experiencia, pero sí nos da una base objetiva para tomar decisiones.
Un buen uso del parte implica:
Leer un parte de aludes no es complicado, pero sí requiere atención y sentido crítico.
No se trata de memorizar códigos, sino de traducir la información a decisiones seguras en el terreno.
Si nunca has interpretado uno y tienes intención de salir a la montaña con nieve, consulta con un experto antes de tomar la decisión.
Etiquetas: Alud, Nieve, Planificación de rutas, seguridad, Seguridad en montaña
Entre unos y ceros. Apasionado de la comunicación, el marketing digital y la programación; de la montaña y el ciclismo -si van de la mano, mejor-. Cubrí el último Cónclave.
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