Iniciación al senderismo (V): La comida - José Luis N. Quijada

Iniciación al senderismo (V): La comida

🗓️julio 17, 2022 |

Planificar correctamente la comida cuando salimos al campo, al igual ocurría con la bebida, es fundamental.

No debemos olvidar dos aspectos importantes: Necesitaremos un mayor aporte nutricional para compensar todo lo quemado en el ejercicio, pero éste deberá ser adecuado a las circunstancias -estamos fuera de casa-.

Un mayor aporte nutricional

Existen multitud de tablas que tal vez tratemos más adelante. Por ahora no entraremos tanto en las cantidades concretas como relativas: En el campo necesitas aportar más nutrientes a tu cuerpo que en un día de reposo.

La comida fuera de casa

Comer en el campo requiere capacidad de adaptación. No es imposible tomarse una sopa o una paella, pero en la mayoría de los casos no será lo más cómodo.

Es preferible elaborar un menú fácil de transportar. Los bocadillos son una muy buena opción.

Estaremos realizando ejercicio y podremos sentir hambre o, por el contrario, se nos podrá cerrar el estómago, especialmente si hace calor.

Fraccionar la comida

Es conveniente evitar largos periodos de ayuno y dosificar la comida a lo largo de la ruta. Esto no quiere decir que prescindamos de las comidas principales -hablaremos sobre ellas algún párrafo más abajo-, pero sí que tomemos algún tentempié por el camino.

Puede ser buena opción tomar frutos secos en algún descanso, un pequeño bocadillo o alguna barrita de cereales -se desaconsejas las ricas en fibra-. En temporadas frías, se puede valorar llevar algo de chocolate.

Para las comidas principales puede ser bueno tomar algo más contundente, como bocadillos generosamente rellenados y jugosos.

Para personas a las que se les quita el apetito con el calor y cansancio, recomendaría llevar varios bocadillos pequeños, ya que da menos perece comer y, en caso de no poder acabar con todo, se guardan mejor hasta el siguiente descanso.

El bocadillo se puede acompañar de algo de picoteo, como frutos secos, galletitas o patatas.

Para el postre, puede estar bien llevar algo de fruta bien envasada. Frente a lo que se suele recomendar, desaconsejo plátanos y mandarinas por impregnar de olor toda la mochila -no es agradable tomarse un bocadillo de lomo que huele a plátano- y peras -pues manchan mucho-. Es preferible un recipiente con fruta cortada o una manzana. Sino, un zumo.

Especialmente en invierno puede ayudar llevar un termo con café caliente. Eso sí, en caso de que lleve leche, hay que tener cuidado y no prepararlo con demasiada antelación para evitar que se estropee.

Nota adicional

Puede parecer muy apetecible tratar de alimentarse con lo que se encuentra en la naturaleza o cocinar en medio de ella, como se ve en tantas películas. En la mayoría de casos -al menos en España- no es legal. Pero esto daría para toda una serie de artículos analizando situaciones concretas.

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José Luis N. Quijada

Entre unos y ceros. Apasionado de la comunicación, el marketing digital y la programación; de la montaña y el ciclismo -si van de la mano, mejor-. Cubrí el último Cónclave.

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